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sábado, 11 de junio de 2016

Consejos para cuidar la Fertilidad


Una de cada seis parejas y cerca de un millón de mujeres en la Argentina tienen problemas para concebir o para llevar un embarazo a término. Junio es el mes internacional del cuidado de la fertilidad, una iniciativa que surgió de la Asociación de Fertilidad de Estados Unidos y se extendió en las últimas décadas a todo el mundo. Aquí, algunos médicos dan los principales consejos para anticipar la llegada de una paternidad sin sobresaltos. 
En los últimos años en Argentina –y es una tendencia mundial– la edad en la que las mujeres deciden ir por su primer hijo (en especial en las clases socioeconómicas más altas) va en aumento, así como la cantidad de tratamientos de alta complejidad que se hacen. Crece también, de manera acelerada, las prácticas con óvulos y espermatozoides donados, que representan el 30 por ciento de las prácticas. Las mujeres acuden a un especialista para la primera consulta, en promedio, a los 37, según datos de la Sociedad Argentina de Medicina Reproductiva (SAMER).

“Cuando estaba en la panza de su madre una mujer tenía entre siete y ocho millones de futuros óvulos (células germinales femeninas). Nació con un par de millones y al menstruar por primera vez, le quedaban unos trescientos mil y de menor calidad. La tendencia a la extinción sigue su proceso, por eso después de los 35 las chances de quedar embarazada son muchísimas menos, y las posibilidades bajan dramáticamente cada año. Se prevé que en 2020 viviremos hasta los 90, pero que nuestro primer tercio de vida seguirá siendo el más fértil”, cuento en el libro El deseo más grande del mundo. Testimonios de mujeres que quieren ser madres (Paidós).
“Retrasar la edad gestacional reduce las posibilidades de llevar a cabo un embarazo. La edad materna avanzada, cada vez más común entre las mujeres, es sin duda uno de los principales factores que tienen impacto en la búsqueda de un embarazo. La posibilidad de lograr un embarazo cuando cada mujer lo decida tiene que ver con el empoderamiento que han logrado sobre su propio cuerpo las mujeres a través de los derechos sexuales y reproductivos, sobre todo desde la aparición en los años sesenta de la píldora anticonceptiva. La idea de que puedo embarazarme cuando lo decida es un derecho y también se ha transformado en una fantasía muchas veces alejada de la realidad.
El costado narcisista de “puedo embarazarme cuando yo quiera” impacta sobre el cuerpo biológico, real, marcado por el paso del tiempo, donde ya se ha generado un declive en la fertilidad”, dice la psicóloga especialista Laura Wang, asesora del Ministerio de Salud de la Nación. La entidad acaba de lanzar una campaña en este sentido.

“La mejor edad para tener un hijo, desde el punto de vista meramente biológico y evolucionista, es antes de los 30, es más, alrededor de los 23 a 25 años.  Aunque el espejo nos devuelva una imagen favorable, seguimos portando ovarios que empiezan a prender una luz de alerta a partir de los 35 a 37 años, igual que cuando el auto empieza a avisar que está circulando con la reserva. Si además tuvimos una mamá que dejó de menstruar temprano, antes de los 45, es posible que tengamos la misma “marca de fábrica”, y tengamos menos “combustible” que la media de las mujeres.
Cómo cuidar la fertilidad?
No fumar o dejar de fumar, pues el cigarrillo (de tabaco o marihuana) dañan la calidad tanto del óvulo como del espermatozoide.
Controlar el peso: se ha demostrado que la obesidad disminuye las tasas de embarazo; aunque tampoco es buena la delgadez extrema. En este sentido el año pasado la ONG Concebir inició una campaña para concientizar sobre los perjuicios de la bulimia y la anorexia en la fertilidad de las mujeres. Para Nabel comer de manera equilibrada, con una dieta rica en frutas, verduras, cereales, lácteos y pescados ayuda a la cuestión, además del ejercicio físico regular.
“También exponerse cuidadosamente al sol puede contribuir a aumentar los niveles plasmáticos de Vitamina D, cuyos beneficios sobre la calidad endometrial favorecerían la implantación y disminuirían las tasas de abortos espontáneos”, agrega.
“La fertilidad es una variable compleja en la que intervienen factores biológicos, emocionales, ambientales, culturales, entre otros, que, según cómo se presenten, pueden favorecer o no el embarazo”, dice por su parte el doctor Sergio Pasqualini, autor del libro Cuidar la Fertilidad (Paidós). El especialista resalta la importancia de hacerse controles médicos periódicos y uno anual ginecológico que ayude a detectar o controlar distintas afecciones que podrían ocasionar consecuencias importantes como la infertilidad.
Tanto Pasqualini como Nabel hacen hincapié en que el estrés y la ansiedad jugan en contra de la concepción. Para contrarrestarlo Pasqualini sugiere las “actividades mente-cuerpo”, pues sostiene que ha sido demostrado que pueden aumentar la frecuencia de embarazos naturales espontáneos, cuando están dadas las condiciones para que ello ocurra, así como la efectividad de los tratamientos de fertilización asistida. Nabel propone en la misma línea consultar con un psicólogo, que trabaje en equipo con el médico si se está haciendo un tratamiento. Y agrega qu puede complementarse con ejercicios de respiración, yoga, meditación, acupuntura y otras medicinas alternativas.
Los tres médicos consultados recomiendan, si se decide postergar el momento de ser padres, la posibilidad de vitrificar (congelar) óvulos o espermatozoides. “El beneficio es que se conservan gametos de la “edad” del momento en que se congelaron y está probado que pueden permanecer congelados muchos años”, sostiene Pasqualini. Por su parte para Bartolozzi “es un procedimiento muy noble, ya que en buenas manos se recuperan nueve de cada diez congelados y podemos decir que guardan casi la misma tasa de embarazo que si utilizáramos ovulitos frescos”.

Fuente: Luciana Mantero #BorderPeriodismo


domingo, 22 de febrero de 2015

CONGRESO SAMER 2014

En Noviembre del 2014, la Sociedad Medicina Reproductiva, SAMER, organizó un congreso internacional junto con IFFS (International Federation of fertility Societies).




Fui convocada por la Lic Silvia Jadur para incluirme al equipo que conforma junto con Lic. Constanza Duhalde, Lic. Viviana Wainstein y la Lic. Ruth Willner.
La temática ha desarrollar fue la Donación de Gametas.
En mi exposición intenté expresar el lugar que ocupan las mujeres que deciden donar óvulos en la argentina y ciertos rasgos de su subjetividad, a través del recorte de algunas entrevistas.

Acá parte de mi exposición durante aquella mañana en el curso de Psicología. 

"Si bien podemos encontrar similitudes en los motivos por los que cada mujer decide donar sus óvulos, cada una de ellas tiene su propia historia, sus fantasías y sus deseos.
En una primera instancia, las distintas motivaciones podemos categorizarlas en altruistas o económicas, pero si escuchamos a cada una de ellas escucharemos por qué ahora; por qué en ese centro médico o con ese profesional; por qué volver a hacerlo repitiendo la experiencia; cuáles son las exigencias y los ideales culturales de la comunidad que las llevaron hasta allí; qué valor le otorgan a lo femenino; cuáles son sus necesidades; qué relación tienen con su propio cuerpo. En cada relato aparece una historia individual y singular, como cada una de ellas.
Lo importante es no perder de vista la complejidad entre la trascendencia de este acto (el nacimiento de un niño nacido por donacion de gametas) como último fin, y el lugar invisible en el que estas mujeres quedan: silenciadas como sujetos."

Lic. Laura Wang
Psicóloga y Psicoanalista
especialista en Medicina Reproductiva.